domingo, 16 de junio de 2013

Los hijos del Kraken IV

Capítulo 4 de "Los hijos del Kraken" espero que os guste, como siempre :D


Capítulo 3: Comienzo de algo inexistente




Capítulo 4: El Camaleón 

De pronto escuchó como Jonghyun la llamaba. -¡¿Lara?!- Tenía algo en mente, estaba segura. Él jamás hablaba sin una razón contundente, le siguió la corriente, años juntos planeando misión tras misión les había otorgado la complicidad necesaria para hablarse sin necesidad de palabras.

-¡¿Jonghyun?!- Sin más se abalanzó hacia él con un abrazo bastante efusivo haciendo que Yonghwa se apartara para no recibir un golpe por estar en medio. Le rodeó la cintura con sus piernas, añoraba tanto volver a verlo que pasó por alto que habían cortado su relación hacía ya mucho tiempo aunque Jonghyun no dio signos de rechazo, al contrario, giró alegremente sobre si mismo para aminorar la fuerza con la que la muchacha se tiró sobre él. Le dedicó una amplia sonrisa y un guiño antes de que Lara se soltara. -No me lo puedo creer ¿En serio, eres tú?- Agarró sus manos como si no quisiera dejarlo ir, mientras lo miraba. Se había cortado el pelo y sus rasgos eran aún más duros que antes. Maldición estaba demasiado atractivo para solo mirarlo. Sentía como todo su pasado volvía con fuerza, tanto la felicidad juntos como las preguntas sin respuestas que le había dejado al irse. Suponía que ya habría tiempo de que se las contestara, ahora debía estar atenta a la farsa que inventaría frente a Yonghwa.

-Dios Lara estás para...- Se vio interrumpido por Yonghwa bruscamente.

-Eh... Antes de terminar copulando en mi cara ¿Me explicáis de que os conocéis? Después hacerme el favor de iros a hacer vuestras cosas a otro lado...- Se sintió bastante molesto, dos monos en celo se estaban manoseando en su propia cara. No era por otra razón ¿Verdad? Su mente notó el golpecito de su nudillo en la sien, debía alejar esas estupideces lo antes posible. Primero tenía que ver de que se conocían esos dos, daba la impresión que en el pasado habían vivido algo más que un romance juntos. La química iba más allá, estaba seguro.

-¿Recuerdas cuando estuve en el extranjero?- Yonghwa asintió. Jonghyun había sido su amigo de la infancia pero hubo un tiempo donde este se vio obligado a irse de Seúl. Sus padres habían muerto trágicamente y unos familiares en Europa lo iban a acoger hasta su mayoría de edad. Al volver se hicieron más que amigos, eran como hermanos y formaron un grupo de rock con otros dos compañeros. Hasta ahora parecía haberlo conocido todo de él pero jamás le había hablado de ella ¿Un mal recuerdo? Entonces ¿Por qué su encuentro había sido tan efusivo? Espero respuesta por parte de Jonghyun. -Ella fue mi compañera en la academia, si mal no recuerdo te dije que intenté ser policía. Mis ideas se esfumaron al volver a Seúl y cuando me hablaste de montar un grupo. Aquello era nuestro sueño desde siempre y pues lo cumplimos- Giró para mirar a Lara, también la estaba informando a ella de lo vivido después de irse de su lado. Esta asintió agarrando su brazo, ya tenía una idea para seguir la farsa y que fuera creíble.

-Siempre he sido muy reticente con los hombres- “Demasiado” resonó en la cabeza de Yonghwa. -Pero él me cautivó, yo quería ser guarda espaldas y él un policía admirable. Nos complementábamos tan bien...- Su amplia sonrisa estaba irritando a Yonghwa ¿Por qué había cambiado radicalmente? Ahora parecía una niña tonta de diecisiete años mientras que con él actuaba como una tipa amargada con un muro de plomo que lo hacía rebotar. -Pasamos por mucho ya que ambos eramos huérfanos pero al apoyarnos mutuamente todo se nos hizo tan fácil... Me afectó mucho cuando tuvo que irse pero decidimos cortar nuestra relación sanamente ¿Verdad?- Jonghyun la miró sonriendo más aún de lo que ya lo hacía. Habían fabricado un pasado mitad verdad, mitad mentira que encajaba a la perfección. Si hubieran fingido no conocerse hubiera sido algo difícil y un tanto sospechoso para los demás.

-Entiendo... Y ahora ella es mi guardaespaldas y vive en mi casa ¿Podrás soportar eso Jonghyun?- Les mostró una mueca irónica que fue interrumpida por su amigo.

-Por supuesto, Lara y yo no tenemos nada- La miró buscando su respuesta ante eso, ella asintió. Le dolía saberlo pero era lo único cierto que habían contando. Ellos dos ya no eran nada. -Además si volviera a surgir algo... No soy una persona celosa y menos si con quien vive eres tú, Yonghwa ¿O tendría algo que temer?

-¡¿Qué?! ¡No! ¡Jamás me fijaría en una mujer como ella! ¡Es insoportable!- Dicho esto sintió arder su espinilla, Lara le había dado una patada nada sutil en esa zona. -¡Ah! ¿Ves? ¡Es una desquiciada!

-Ese es su encanto- Dijo Jonghyun soltando sonoras carcajadas. Su amigo aún seguía fulminando con la mirada a Lara pero sonrió falsamente a la afirmación del joven. Desde que la conocía solo lo había golpeado una y otra vez ¿Qué encanto tenía eso? Era una maldita loca con un rostro precioso y un cuerpo de escándalo pero nada más. O eso pensaba por ahora...

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-Está en su departamento. Ahora mismo está acompañado por ella y alguien más- Comunicó el hombre por su pinganillo. Estaba agachado en la terraza del edificio de enfrente al de Yonghwa. Los observaba mientras informaba, de todo lo que pasaba allí, a su jefe.

-Bien, averigua todo de esa tercera persona y no pierdas de vista a la joven. Ah, y ni se te ocurra fallar de nuevo. Recuerda que no lo quiero muerto- Escuchó la voz distorsionada que le respondía por aquel artilugio y se terminó respondiendo fielmente.

-Así será señor, no se preocupe- Colgó para echar un último vistazo a la escena e irse silenciosamente.

Lo que no intuyó es que Lara notara su presencia girando su rostro hacia la ventana confirmando sus sospechas. Una figura abandonaba la azotea del edificio de enfrente. El brazo de Jonghyun en su cintura la invitó a alejarse de los cristales, no sin antes percatarse de lo que la joven había descubierto. Al parecer los estaban espiando.

-No es seguro ¿Verdad?-Preguntó Jonghyun.

-No, no lo es. Y por otra parte, te han visto, seguro te investigarán a ti también- Lara sintió una punzada al ver que en cierta forma había involucrado a su ex en todo aquel plan macabro.

-Tranquila, tengo mis secretos muy bien guardados- Al decir esto le abordó la tranquilidad. Jonghyun en sus tiempos como un hijo del Kraken se dedicaba a falsificar documentos de identidad y todo lo que se le cruzara por delante. Si lo investigaran podrían dar con que era el presidente del gobierno antes de descubrir de quien se trataba en realidad. Cuando se fue el Camaleón, el alias del joven, nadie puedo sustituirlo por completo. Kraken ahora disponía de tres hombres para ese trabajo pero jamás terminaban por hacer el trabajo impecable de Jonghyun, fue una gran pérdida para la organización.

-Dios... Insisto, iros a otro lugar para eso...- Yonghwa volvía de la habitación, ya totalmente vestido para lo que sería su primer entrenamiento. Lo había aceptado, al fin y al cabo saber defenderse era lo que anhelaba, bueno más bien saber proteger a su familia. Ver de nuevo a esos dos tan cerca le revolvía el estómago. No sabía por qué pero odiaba que le restregaran lo bien que se llevaban. Demonios ¿Por qué? Debía darle exactamente igual.

-Vamos- Concluyó Lara andando hacia la entrada seguida de aquellos dos hombres.

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-No está aquí... Pero sabes que odio esperar, Kraken... Sí, lo sé... Está bien- Colgó con desgana mientras colocaba su maleta entre las piernas para sentarse de golpe. -A la mierda- Sin más volvió a marcar en su teléfono un número distinto.

-¡¿Boa?!- La voz de Lara se escuchó por el altavoz.

-Sí querida, te tengo una sorpresa pero debes volver a casa ahora...- Se levantó y recorrió el ancho del pasillo de aquel edificio mientras escuchaba a su compañera.

-¡¿Estás en Seúl?!

-Así es, ven ahora mismo

-No, ahora no podré volver. Sí lo deseas puedes esperarme

-¡No, Lara! ¡No quiero esperar!

-Estoy con mi protegido, Kraken te habrá mandado para vigilarme así que no quiero que te metas en mi vida ¿Queda claro? ¡Espera ahí, maldita sea!- El grito alertó a Jonghyun que estaba a varios metros de ella. Habían decidido ir a un local de boxeo para practicar con Yonghwa y afortunadamente este parecía tan concentrado en darle una soberana paliza a un saco que ni se dio cuenta de la llamada de Lara.

-No lo llames así tan a la ligera. Sólo dime donde estás o lo averiguaré por mi misma. Tú eliges...

-Joder Boa...- Sin más excusas que darle le indicó el lugar.

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-¡Señor! ¡Señor!- Gritó el agente al entrar corriendo en la oficina del jefe de policía. Este era un hombre bastante mayor y apunto de jubilarse que había perseguido a un delincuente toda su vida. Casualmente ese tipo era el Kraken. Cuando se enteró que creó una organización llamada “Los hijos del Kraken” renunció a dejar el cuerpo de policía. Eso de jubilarse se lo plantearía cuando atrapara a ese escurridizo individuo y a todos sus “hijos”. Estaba dispuesto a dedicar sus últimos años de vida para cerrar ese caso.

-¿Qué pasa?- Preguntó con calma mirando al joven que se sentaba derrotado y sin aliento. Parecía algo importante así que esperó a que se recuperara enderezándose en su silla.

-Acabamos de averiguarlo. Estamos totalmente seguros que un miembro de “Los hijos del Kraken” está en Seúl. Se trata de una mujer, no hemos podido comprobar que su pasaporte sea falso. Son demasiado buenos ocultándose justo por eso nos ha parecido encontrarnos con tal nombre en él. Kwon Bo Ah- Le informó todo de un tirón antes de volver a inhalar fuertemente el aire que le faltaba.

-¿Kwon Bo Ah?- Ese nombre le decía todo, era la hija de ese demonio, de Kraken. Kwon Jae Hyuk, como se llamaba realmente aquel tipo, fue uno de sus mejores amigos. Jamás entendió qué lo hizo cambiar y convertirse en lo que era ahora: El hombre más buscado del planeta. La gente de a pie conocía sobre la existencia del Kraken pero para ellos su organización era una simple leyenda. Así no cundía el pánico para que las autoridades pudieran investigar sin que nadie metiera las narices. -¿No hay ningún error? ¿Su nombre es Kwon Bo Ah?

-Así es jefe

-Que dos agentes la sigan allá donde vaya. No estamos seguros de que siga los pasos de su padre, es más, sería algo tonto de su parte venir tan descaradamente y brindando su nombre real. No quiero errores e informadme de todo lo que haga esa muchacha- Frotó su mentón con la mano, algo no cuadraba. Eso podría ser una tapadera para cubrir algo más gordo pero necesitaban ver que tramaba la joven igualmente. -De todo ¿Está claro?

-Por supuesto jefe- Haciendo un gesto militar con la mano se fue dejando a un hombre inmerso en sus pensamientos ¿El Kraken tenía en mente dar uno de sus golpes?

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-No, así no- Lara agarró el brazo de Yonghwa y lo golpeó con su codo. Al doblarlo por inercia, ella aprovechó para pasarlo hacia su espalda y presionar hacia arriba con fuerza. -Así...

-¡Ah! ¡Ah! Vale, vale lo he entendido- Dicho esto lo soltó empujándolo levemente. En un supuesto descuido de la muchacha, Yonghwa intentó imitar su movimiento pero lo único que logró es que esta se apartara y el ímpetu hiciera el resto. Cayó de boca contra una de las colchonetas.

-Jamás subestimes a tu adversario. Incluso si lo ves derrotado en el suelo siempre queda la posibilidad de que tenga un plan B- Esta vez la indicación se la dio Jonghyun. Parecía divertirse viendo a su amigo caer una y otra vez haciendo el ridículo frente a esa mujer.

-Eso me lo hubieras dicho antes... Te estás divirtiendo con esto ¿Verdad?

-No lo sabes bien- Confesó Jong conteniendo una carcajada. Miró a Lara y esta le guiñó el ojo, para después hacerle un gesto con la cabeza. Era hora de que ambos lucharan para demostrarle como se hacía. -Anda atiende bien como se hace

-Uy... Saldrá Rocky a la pista ¡Cuidado señores!- Comentó con exageración Yonghwa. -Espero que esa mujer te dé unas cuantas patadas en el culo

-Jaja, ya veremos...- Aun recordaba sus peleas amistosas con la mujer que aún consideraba la mejor. Había dejado todo aquello hacía mucho tiempo pero todavía era un buen rival para Lara. Reconocía que era una bestia si se trataba de luchar pero quizás podía hacerle frente una vez más.

-Mmm Veamos cuanto aguantas tú- Se acercaron para saludarse formalmente. Su inclinación fue de rigurosos noventa grados. En sus vidas habían repetido aquella disciplina millones de veces hasta que se hizo costumbre. Él no lo había dejado de practicar pero su todo giraba en torno a la música ahora. Era hora de comprobar si conservaba sus facultades al cien por cien. No fue así los tres primeros asaltos, Lara lo dejó k.o a la tercera. Las risas de Yonghwa se escuchaban con eco por todo el local.

-Y pensar que yo iba a ser el único con dolores mañana- Jonghyun lo fulminó con la mirada algo que no evitó que siguiera soltando comentarios divertidos sobre sus derrotas. Ahí iba otra vez pero esta vez tumbó a la joven con una llave magistral, dejándola completamente derrotada. Ambos sonrieron, al final no parecía estar tan oxidado.

-¡¿Lara?!- Era la voz de Boa. Cabía la ínfima posibilidad de que hubiera tenido la suerte de que cambiara de opinión pero conociendo a la muchacha. Iba a ir allí sí o sí. Su mirada se cruzó con la de Yonghwa... Al parecer no era la primera vez que se veían, esto produjo cierta curiosidad ¿De donde se conocían esos dos?


Capítulo 5: Impredecible



 
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