domingo, 16 de junio de 2013

Los hijos del Kraken V

Aquí el capítulo 5 de mi fic con Yonghwa


Capítulo 4: El camaleón




Capítulo 5: Impredecible

Cuando vio a la joven entrar en aquel recinto, Lara soltó con desgana el agarre de Jonghyun. Este notaba la pesadez que comenzaba a invadir el ambiente. La muchacha no pudo evitar llamar a la recién llegada:

-Bo Ah...- Su tono no fue el de una persona que se alegrara de ver a un viejo amigo. Para nada. Estar cerca de esa mujer era buscarse problemas innecesariamente. La llamaban Boa, su habilidad era ni más ni menos que enredarlo todo para descubrir al objetivo. Bien, su trabajo lo hacía perfectamente. Pero su defecto es que la actitud también la utilizaba en todo lo demás. Liarlo todo era su pasatiempo y ahora no iba a ser menos. Sabía perfectamente que el propio Kraken la había mandado a vigilarla. Sabía que intentaría hacer lo que Kraken le propusiera por lograr el favoritismo de este. Era algo triste, su propia hija reclamando el cariño de su padre pero no tenía intención de meterse en sus asuntos y mucho menos siendo el centro del problema. Sí, todos lo sabían. Ella era la favorita del jefe. Nunca había hecho nada para ganarse aquello pero así era ¿Qué podía hacer? Ahora lo que importaba era descubrir las intenciones de Kraken al enviar a Boa con ella ¿Con qué propósito? ¿Con qué excusa? Lo de espiarla sería una buena razón pero ese hombre no se centraba tanto en algo tan simple. Había algo más. Y lo más curioso ¿De qué se conocían Bo Ah y Yonghwa? Esperó la reacción de ambos para averiguarlo o simplemente observar algún detalle que la llevara a la verdad.

-Hola querida- Le sonrió falsamente devolviendo la mirada a Yonghwa. -Jamás pensé que tu protegido fuera él...- Yonghwa sonrió pícaramente. Algo en el estómago de Lara se revolvió. Dos tontos como esos debían conocerse ¿Cómo no lo había intuido? Dios los cría, ellos se juntan.

-¿Bo Ah? Pensé que nunca te volvería a ver. Estás fantástica- Expresó Yonghwa yendo hacia ella. Se fundieron en un tierno abrazo.

-Tal para cual- Comentó Jonghyun con una mueca divertida. Ninguno le prestó atención. Sólo Lara. Su cara era un gran interrogante, necesitaba una explicación. Espera ¿Por qué?

-Lara ¡Esto es genial! ¡Él es Yonghwa! ¡Es mi ídolo! Bueno lo conozco desde antes pero siempre ha sido mi ídolo. Ha sufrido mucho por llegar donde está ahora. Es un currante nato- El nombrado se sonrojó ferozmente e, inconscientemente, dirigió su mirada a Lara. Con orgullo.

-Así es, fuimos a audiciones juntos. Bo Ah tiene una gran voz pero ¿Por qué no seguiste en el camino de la música? Hubieras triunfado- Lara clavó sus ojos en la muchacha, debía ser precavida en lo que iba a contestar. Un fallo terminaría por descubrir todo. Aunque Yonghwa no parecía ser muy avispado...

-El negocio familiar...- Observó a Lara con altanería, casi incitando a que en ese momento la callara de un puñetazo. -Digamos que mi padre siempre ha sido agente del orden y pues yo, al final, me decidí por seguir sus pasos. Soy guardaespaldas y tu familia estará a mi cargo ¿No es increíble?- Sonrió complacida al ver que había conseguido su objetivo: Subir el número de pulsaciones al corazón de Lara, por unos momentos. Ahora la miraba con ganas de matarla pero quizás sólo la emprendería a insultos con ella cuando tuviera oportunidad. Amaba poner entre las cuerdas a la favorita de su padre. Lo que no pensaba es que cada cosa que hacía daba la oportunidad a Lara de hacerse valer. Saltear sus trampas agudizaba el ingenio de la joven cada vez más.

-¿En serio? Me encantaría que fueras tú mi guardaespaldas y no esa...- Señaló felizmente a Lara y se ganó una mirada fulminante de esta pero continuó. -Pero sé que estarán más seguros contigo. Confío en ti- “Imbécil” resonó en la cabeza de la joven como una enorme campanada.

-¿Sabes? Estamos en paz porque a mí me encantaría proteger a alguien como Jonghyun pero me toca proteger a un gilipollas como tú- Sin más se fue a recoger sus cosas. Por un momento lo pensó ¿Por qué le molestaba tanto lo que dijera o dejara de decir de ella? Ese tipo era un estúpido. Maldición, su don de sacarla de quicio estaba preocupándola demasiado. Debía centrarse en su trabajo, quizás algún día pudiera deshacerse de ese tipo con sus propias manos. Sonrió maquinando la escena.

-No cariño, a mi sabes que no necesitas protegerme- Comentó Jonghyun intentando calmar el ambiente. Aún no entendía qué estaba pasando ahí pero sintió la necesidad de apoyar a Lara. Yonghwa, sin embargo, cambió su mueca resultona por una de enfado al ver como Jonghyun corría a abogar por la muchacha. Más aún cuando se paró detrás de ella pasando su mano por su cintura. Aquella manía suya lo estaba poniendo enfermo. Diablos ¿Qué más daba?

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A unos metros de allí, varios hombres preparaban sus armas. Tenían órdenes de disparar. La policía no podía averiguar el plan y esa operación podía despistarlos totalmente.

-Señor pero su hija está ahí ¿Aún quiere hacer esto?- Preguntó uno de los soldados.

-¡¿Con quien crees que estás hablando?! ¡Haced lo que os digo, si alguien sale herido yo me encargaré de matar al responsable! Seguid mis ordenes al pie de la letra y no pasará absolutamente nada. ¡Ahora comenzad con la operación! ¡Ya!- El auricular echaba humo y todos los presentes se quejaron levemente al recibir aquellos gritos. No había nada que discutir, simplemente obedecieron y se prepararon para abrir fuego.

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-Tú, recoge eso- Lara señaló a Yonghwa. -Y tú, ven. Necesito hablar contigo- Se dirigió a Bo Ah. Esta bufó pero fue hacía ella sin abrir la boca.

Ambas estaban en las gradas de aquel lugar. Apartada de los dos hombres que serían divertidos, al parecer, sobre un tema ajeno a ellas. Lo que nadie pudo adivinar es que las ventanas comenzaran a reventar a causa de los disparos que se efectuaban desde fuera. Sin pensar, Lara tiró al suelo a una Boa completamente asustada. Ese tipo de situaciones la ponían completamente nerviosa. Por lo general se iba justo antes de que los conflictos comenzaran. Sólo se encargaba de confundir a sus objetivos e implantar objetos que facilitaran el acceso a sus compañeros y abandonaba el lugar tranquilamente. Esto la sobrepasaba, no era lo suyo, no sabía como actuar.

Cedió ante el toque de Lara. -Quédate aquí y bajo ningún concepto salgas ¿Me entiendes?- Esta la obligó a tumbarse sobre una de las gradas mientras que dirigía su mirada a los hombres. Jonghyun se había encargado de agacharse sobre Yonghwa. Podía ver que en cualquier momento estaría expuesto a los disparos y eso la alertó. Siseó fuertemente para llamar a su ex. Dudaba que entre el sonido ensordecedor de los constantes disparos la oyera pero era el Camaleón, uno de los suyos. Sus sentidos estaban totalmente despiertos y, por supuesto la escuchó. Sus ojos se posaron en ella sin moverse un ápice. Con un gesto de manos le indicó que iría hacia ellos para cubrirlos mientras se ponían a salvo en los vestuarios. Jonghyun negó con la cabeza por un momento pero ya estaba corriendo hacia ellos así que debía seguir forzosamente sus indicaciones. Maldita. Hacía lo que quería y siempre daba resultado. Sintió miedo de verla en peligro ya que los disparos la perseguían muy de cerca. Algo extraño. Parecían profesionales ¿Por qué no acertaban ni una? Una teoría asomó por su cabeza... No era momento de eso, primero debía llegar a los vestuarios sin ser alcanzado por ninguna bala.

Se encontró agarrando fuertemente a Yonghwa para llevarlo hacía allí. Al hacerlo no dudó en girar hacía ella, ver que estaba bien y que su plan había funcionado. Efectivamente así fue. Se escondió debajo de una de las mesas de metal que rodeaban el recinto. El sonido de las balas revotando era aún más insoportable y vio como Lara se tapaba los oídos para que aquello no fuera tan insoportable. Sintió el impulso de ir hacia ella, no parecía ser algo muy seguro el que permaneciera allí. Pronto esa mesa cedería si continuaban disparando tan brutalmente.

Lo que nunca imaginó es que el mismísimo Yonghwa se abalanzara hacia ella llegando en un abrir y cerrar de ojos a su lado. Por un momento lamentó no ser tan rápido como él para detenerlo. Sinceramente le hubiera gustado hacer lo que su amigo pero ¿Por qué se sentía tan apenado al ver que se aventuró antes que él? ¿Por qué lo pensó dos veces? Era peligroso. Yonghwa no sabría que hacer en esa situación y fue más valiente que él al atreverse a hacerlo sólo por protegerla. Maldición. Estaba celoso en un momento como ese.

-¿Qué demonios estás haciendo? Estabas a salvo, maldita sea- Gritó Lara al ver como Yonghwa se acomodaba a su lado rápidamente. Sus ojos no podían creer lo que estaba viendo, ella debía protegerlo, ella. ¿Qué estúpido se pondría en peligro por la persona que tenía ideas de matarlo tarde o temprano? No. Él no lo sabía, exacto. Sólo pretendía hacerse el héroe para luego salir en las noticias. Proteger a su guardaespaldas, su reputación caería y encima él se encargaría de recordárselo. Espera ¿La estaba ayudando? ¿Aunque le conociera de dos días? Independientemente de todo lo demás... Estaba arriesgando su vida por ella de nuevo. Cruzaron miradas. Hubiera jurado que por un segundo le había ofrecido una sonrisa cómplice y un guiño antes de agarrar la mesa por abajo e indicarle que lo imitara.

De pronto observaron como uno de los disparos hizo ceder el metal, atravesándolo. Debían darse prisa. Comenzaron a caminar lentamente sirviéndose la mesa como escudo. Al llegar a los vestuarios Jonghyun los ayudó a ponerse a cubierto con total seguridad. Este observó la mirada de Lara. Estaba aún clavada en Yonghwa. Tuvo que reconocer que el acto heroico de su amigo deslumbraría a cualquiera. Incluso a Lara...

-¡¿Qué está pasando?! ¡¿Tengo una puta diana pintada en la cara?!- Escupió Yonghwa resguardado ya en la pared, al lado de la puerta.

-No, esto es algo más gordo. No es un atentado contra ti. Tampoco es un simple tiroteo... Es como si fuera un aviso o alguna clase de trampa- Lara comentó lo que sospechaba. Quizás no era buena idea decirlo en voz alta aunque Yonghwa tampoco entendería a lo que se estaba refiriendo. Jonghyun recordó entonces que no disparaban a matar cuando Lara corrió hacia ellos. Algo no cuadraba en todo eso.

-Bo Ah- Sus pensamientos se iluminaron. Algo tenía que ver, estaba segura. Pero ¿Qué? Sin más se acercó a la puerta y la vio. Aún escondida debajo de una de las gradas. -Espero que no se le ocurra...- “estúpida” la insultó mentalmente al ver que se reincorporaba.

-Mierda- Jonghyun se asomó y al ver como la joven salía de las gradas no pudo evitar maldecir. La curiosidad de Yonghwa lo hizo imitar a esos dos. Boa comenzaba a avanzar por los peldaños, torpemente.

-¡Bo Ah! ¡Sal de ahí!- El grito de Yonghwa alarmó de tal manera a la muchacha que comenzó a correr sin tener ni el mínimo cuidado. La imprudencia del que vociferó y de la que se alertó por esto, comenzaba a hacer mella en la cordura de Lara. No podían ser más ineptos... Lo que pudo ver a causa de su impudencia fue que los disparos iban dirigidos a sus pies y alrededores. Lo que sospechaba comenzaba a tener sentido pero ¿Qué era todo aquello? ¿Para qué montar todo eso? Terminó por preguntarse cuando por la entrada comenzaron a aparecer un grupo de policías. El cuerpo de élite si no estaba equivocada. Con todo lo necesario para un caso como ese. Boa llegó hasta ellos aún temblando y los brazos de Yonghwa la calmaron un poco. “Tal para cual” la frase de Jonghyun volvió a llenar sus pensamientos. Negó con la cabeza. No era momento de estupideces como esa.

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-¿Qué está pasando agente?- Preguntó Jonghyun minutos después del altercado. Lara esperaba impaciente la respuesta del policía. No imaginó lo que este respondería.

-Sospechamos que la organización “Secreta” está orquestando algo grande. No podemos decir nada sobre esto pero intentaremos averiguar qué quieren de Yonghwa- Lara casi se carcajea en su cara. Sabía que estaba hablando de “Los hijos del Kraken” cuando comentó lo de “secreta” pero ella era uno de ellos, Boa también y Jonghyun lo había sido. Nada cuadraba... O ¿Qué sería de Boa si su propio padre atentara contra ella? ¿Qué tenía en mente Kraken? Algunas veces podría asegurar que estaba completamente loco. No, eso no podía ser posible ¿Kraken detrás de todo esto? Esta era su misión. La misión donde probaba que la familia de Yonghwa era culpable de la muerte de sus padres y donde ella misma mataba en venganza a ese imbécil. ¿Qué pintaba Kraken ahí? Oh si la estaba usando sólo para uno de sus golpes se las vería con ella. Estaba claro que sí pero ¿En serio sería capaz de hacer todo eso?

-¿Cómo estamos seguros de que quieren algo de Yonghwa?- Como sí Jonghyun le hubiera leído la mente les cuestionó lo que vagaba por ella.

-No podemos brindarles esa información así que con su permiso debemos irnos- Sin más todos los agentes comenzaban a irse. Boa aún seguía temblando en los brazos de un Yonghwa bastante tranquilo. Demasiado a los ojos de Lara. Le vino la escena hacía unos minutos. La seguridad en sus acciones al salvarla. Era un completo inútil. Se preguntaba algo ahora. Algo que desechó en segundos.

-¡¿Hasta cuando tendré que sufrir esto?! ¿Qué he hecho mal para que tenga que aguantar que desquiciados estén detrás de mí? ¡¿Eh?!- Se apartó por un momento de Boa y se dirigió a Lara. Le agarró los hombros bruscamente. La mirada de la muchacha comenzaba a advertirle de todo el odio que contenía hacia él. Que la tocara así le recordó su misión, el porqué estaba ahí. Sin avistar que Jonghyun la observaba detenidamente, intentando ver algo en aquellos ojos clavados en los de Yonghwa. Este, afortunadamente, se arrepintió antes al ver que dirigía su ira en la dirección equivocada. Al notar que su amigo se interponía entre ellos, se disculpó. -Lo siento... Yo

-Tranquilo Yonghwa. Averiguaremos qué está pasando aquí- Los ojos de Jonghyun al decir esto se centraron en Lara. Esta sintió un escalofrío ¿Había descubierto a lo que venía? ¿Por un momento sabía que sus intenciones era matar a ese hombre?


Capítulo 6: Dudosos principios


 
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