lunes, 17 de junio de 2013

Los hijos del Kraken VII

Vamos por el capítulo 7, nos quedan 6 más y estará actualizado como se debe :D


Capítulo 6: Dudosos principios




Capítulo 7: Confrontación

Mientras degustaba aquellos maravillosos labios su mente no podía pensar. No podía controlar todo lo que Yonghwa comenzaba a sacar de su interior con un simple beso. Las manos del muchacho se posaron en su cintura y casi instintivamente soltó un gemido al notar como la empujaba contra él. Cualquier pensamiento lúcido se esfumó con una facilidad pasmante. Se encontró con sus dedos en la nuca ajena haciendo que se acercara aun más, permitiéndole un mayor acceso. Todo tornaba demasiado frenético. Demasiado candente. Estaba mal. Lo sabía. Quizás sólo era una atracción mutua que se iría rápidamente al saciarla así pero ¿Y si no fuera así? ¿Y si, por algún casual, después de aquel tremendo beso las ganas de hacerlo de nuevo no se iban? “Para” se ordenó a sí misma. Comprobó que su cuerpo no estaba dispuesto a escucharla, al aferrarse más a Yonghwa.

Por el contrario el otro se dejaba llevar por completo. Podría jurar que era la primera vez que alguien lo encendía así en toda su vida. Contradiciendo lo que había dicho anteriormente, estaba cediendo al deseo en medio del pasillo. En su propia casa. Con su madre a unos simples metros de distancia. Pero eso era más fuerte, se preguntaba cómo podía esa mujer nublarle los pensamientos hasta el punto de olvidarse incluso de lugar donde estaban ¿Sus duras acciones eran algún tipo de venganza al verla con Jonghyun? ¿Por qué le había molestado tanto encontrarla en brazos de otro? No estaba dispuesto a aceptar que le atrajera tanto una simple extraña. Ya se había mostrado un tanto vulnerable al confesarle eso y no permitiría que supiera hasta donde llegaban sus sentimientos. Era una auténtica locura pero ver como era correspondido con mayor fuerza, comenzaba a gustarle sobremanera. Notaba todo el cuerpo de Lara contra el suyo, en una batalla por dominarse el uno al otro. Esto no ayudaba a su autocontrol, por lo que tiró de lo único que los salvaría de una futura situación incomoda.

-Demasiado fácil-

Definitivamente... La había cagado. No le faltaron segundos para arrepentirse por lo que acababa de decir. Pudo ver como una energía extraña salía de la inquietante mirada de Lara. Sabiendo lo que se avecinaba, el joven cerró sus ojos sintiendo un tremendo dolor al verse estampado contra el suelo. Lara le había agarrado del brazo tal y como lo hizo con aquel hombre, la primera vez que la vio. Era masoquista. Aún retorciéndose en la fría superficie sonreía fascinado por la bravura que desprendía la muchacha. Su mueca cambió cuando, sin previo aviso, Lara le hincó una de las rodillas sobre su pecho aplicando la bastante presión como para dejarlo sin aire.

-¿Fácil? Fácil es hacerte daño. Fácil es matarte en este instante sin que ni siquiera sepas que lo estoy haciendo. Quizás debas ahorrarte comentarios estúpidos e inoportunos y pensar en que tu vida está en mis manos... Me resultas demasiado fácil y bastante patético por lo que no mereces la pena en ningún sentido- Se levantó dispuesta a irse, no sin antes susurrar algo culminando su desahogo- Imbécil- Yonghwa no llegó a escucharlo ya que su empeño era el de poder levantarse e ir hacia ella.

-¡Lara! ¡Lara!- Cuando al fin pudo ponerse de pie observó como la joven lo ignoraba alejándose de él. Estaba claro que debía cuidar sus palabras delante de ella. No fue buena idea decir aquella estupidez. -Lara...- ¿Por qué? ¿Por qué demonios tuvo que decir eso? ¿No tenía otra opción para parar todo aquello? Dios. No necesitaba que su propia guardaespaldas deseara su muerte. Se había ganado el récord al más estúpido. Uff claro que sí y con diferencia. Se revolvió el pelo maldiciéndose una y otra vez.

Lo que ambos no avistaron es que la escena había transcurrido bajo la atenta mira de Jonghyun. Justo al final del pasillo y con lo que parecían ser lágrimas en los ojos ¿Por ver a Lara besar a su mejor amigo? ¿O al descubrir, por casualidad, las letales intenciones de la muchacha? Ya no era esa chica alegre y vivaz. Comenzaba a parecerle fría y un tanto impredecible. Siempre lo había sido pero ahora algo había cambiado. Algo que quizás no tendría solución alguna.

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Los hombres comenzaban a trepar por las paredes del edificio. A plena luz del día. Kraken esperaba tranquilamente, con dos de sus secuaces, a que los demás entrasen y le abrieran desde dentro. Iban armados. Siempre procuraban ir prevenidos. Era su último recurso pero si la policía metía sus narices no les quedaba otra opción.

Al ver como la gran puerta se abría, Kraken pudo tantear la inmensa sala. Le gustaba lo que veía. Ese lugar serviría de refugio. Por fuera una simple fábrica abandonada pero por dentro sería su madriguera. Todo estaba saliendo como debía. Con Lara al margen, podría maquinar su plan. Sus “hijos” lo seguían en lo que hiciera pero sabía que ella no toleraría un movimiento así. La manejaba hasta tal punto. En cierto modo le gustaba su cierta independencia, eso la hacía diferente. Justo como una vez lo fue Jonghyun. Le habría gustado seguir teniendo noticias del Camaleón y desgraciadamente jamás, desde el momento en que se fue, supo nada de él. Lo perdió. No podía permitirse perderla a ella también. Era su mejor baza para ese final. Estaría tan metida y desolada al descubrir la supuesta verdad que todo su odio podría servir para terminar lo que ansiaba, hacía ya, mucho tiempo. Para ese entonces ella sería incluso más despiadada que él mismo. Algo que anhelaba en su sucesor. Sí, Lara debía suplantarlo en la organización cuando el Kraken ya no estuviera. Sonrió al visionar el futuro. Ella era la clave. Nada podía salir mal.

-Kraken, tenemos fotografías de la policía. Como sospechábamos estaban siguiendo a Boa. Estas son del altercado del otro día- El joven le entregó un sobre que abrió rasgando por completo un lateral de este. Pudo ver que en unas Lara protegía con su cuerpo a Boa. Su mueca torció orgullosa. -Al parecer pudieron capturar algo antes de entrar en acción pero afortunadamente fuimos muy cuidadosos. Sólo se llega a ver cómo los cuatro jóvenes se resguardan de los disparos- Dejó de ojear las fotos para mirarlo confundido.

-¿Cuatro?- Preguntó. -Se supone que eran tres- Entonces la voz del joven volvió a aclararle las dudas.

-Señor... Ese otro chico también estaba ahí. Por lo que sabemos es el guitarrista del grupo donde toca ese tal Yonghwa. Y su mejor amigo...- Ahí fue cuando lo vio. En la penúltima foto. Donde un cuerpo protegía al otro. Dos hombres intentando esquivar las balas. Ambos de espaldas, necesitaba ver la cara de uno de ellos. Pasó a la siguiente foto. Su mente no podía procesar aquello. No podía ser cierto. Pensaba que lo había perdido pero ahí estaba. El Camaleón protegiendo al que próximamente moriría a manos de la propia Lara. -¿Qué sucede Kraken?

-Nada... Sólo necesitaré recordar a alguien que no es tan listo como pensaba- Una sombra comenzó a asomar por el rostro del hombre. Nada podía interponerse en su plan y menos el que pensaba ser indestructible ante él. Oh sí. Todo comenzaba a ponerse interesante. Siempre anhelaba los retos que el destino le proponía. Enfrentar a Jonghyun iba a ser uno de ellos.

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-Lara...- Se asustó sobremanera cuando vio a Jonghyun al cruzar la esquina del pasillo.

-¡Oh dios Jonghyun!- Era el único al que jamás notaba su presencia. Era realmente buena en captar todo a su alrededor. Tenía algo así como un sentido arácnido. Pero Jonghyun... Jonghyun parecía algo inerte cuando se ocultaba hasta salir al acecho. En esos momentos llegaba a odiarlo. -Lo has visto todo ¿Verdad? ¿Y que te ha parecido? Se me antoja decirte que besa mejor que tú- Sus ánimos no estaban para nada más que descargar su ira. Recibió una sonrisa irónica que la irritó aún más.

-Yonghwa es mi amigo- La agarró por la muñeca para impedir que se fuera ignorándolo. -Y si tengo que protegerlo, lo haré Lara... Aunque eso signifique enfrentarme a ti- Cruzaron miradas. Sabía la seguridad con la que lo dijo. Sabía que estaría dispuesto a ir en su contra si fuera necesario. Dichosos principios que lo ataban a hacer lo correcto. Pero era un buen hombre y lo quería por eso. Lástima que sus intenciones estuvieran tan ancladas y que sus razones justificaran lo que, en un futuro, tendría que hacer. La venganza comenzaría ahora que se había dado cuenta de algo. Matar a Yonghwa sin más no serviría de mucho. No remitiría su dolor. Necesitaba verlo sufrir y había encontrado la manera de lograrlo. A Jonghyun simplemente lo apartaría lo suficiente como para que no saliera dañado. Si, por lo que veía no lo hacía, no tendría más remedio que atravesarlo con todo. Iba a doler, claro que iba a doler. Sólo que vengar la muerte de sus padres le importaba más que todo lo demás.

-Preferiría que te mantuvieras al margen pero si esto es lo que quieres... Será un honor enfrentarme a ti- Sin más agarró la mano que Jonghyun tenía en su antebrazo y le hizo soltarla suavemente.

Lara casi corrió hacia el comedor para coger sus cosas e irse de allí pero al ver como Boa junto a la madre de Yonghwa la miraban confundidas, se tensó para hablar.

-Siento las molestias pero debemos irnos- Sus ojos se clavaron en los de Yonghwa cuando llegó al salón. -Tú. No te separes mucho de mí ¡Vamos!- Su mente la traicionaba. Se suponía que debía simular cierto agrado hacía el joven para que funcionara su plan pero nada más verlo y recordar la desafortunada frase después del beso... ¡Como lo odiaba!

Yonghwa no replicó. Sabía que estaba totalmente fuera de lugar decirle algo. Él la había pifiado. Ahora le tocaba apencar. Se encogió de hombros viendo como Lara ponía sus ojos en blanco mientras desaparecía por la entrada. Besó la mejilla de su madre que lo miraba confundida.

-¿Habéis peleado?

-No mamá. Ella es siempre así- Mentía. Hacía unos minutos había comprobado otro lado de ella. Ese sí le gustaba. Pero su boca ingrata lo estropeó todo. Más adelante quizás podría intentar sacárselo para su deleite personal ¿Con otro beso? Recordó el duro suelo al chocar con fuerza sobre él. Uff, mejor no. Cerrando los ojos se colocó el abrigo, saliendo acompañado de Boa. Esta debía hablar con el portero y reforzar la seguridad. Mientras ella estuviera en esa casa nadie perpetraría nada en ella.

-Jonghyun...- La suave voz de la señora Jung lo alejó de sus intenciones de seguir a los demás.

-Sí señora ¿Qué pasa?- Se volvió hacía ella con tono afable.

-Esa muchacha... Lara. ¿Sabes algo más sobre ella? ¿Algo sobre su familia?- El entrecejo del joven se arrugó sin comprender a lo que se refería la mujer. Respondió igualmente.

-No. Se supone que siempre ha sido guardaespaldas. De su familia no sé absolutamente nada- Mintió sólo como él sabía hacerlo. Lo conocía todo de Lara. Incluso más que ella misma ¿Cómo decirle algo así a esa señora? Aunque aún no lo sabía ¿Cómo decirle la realidad de Lara si sus supuestas intenciones eran destruir a su propio hijo?

-Ahh...- Su mirada se perdía atravesando la puerta. Jonghyun se percató de ello sin encontrar una razón lógica. Se le escapaba algo ¿Sus facultades comenzaban a flaquear? La sonrisa de la mujer lo hizo olvidarse de sus preguntas. -Ve, no quieras enfadar a esa chiquilla. Parece ser muy impaciente e impulsiva pero tiene potencial. Os viene bien alguien como ella cerca- Jonghyun lo sabía. Siempre lo había sabido. Lara era alguien con algo mágico e inigualable. Simplemente iba por el mal camino, uno sin retorno. Al perderse en él quizás no volviera a ser la que era ¿Podría encontrar una razón que darle para que abandonara eso que había venido a hacer? ¿Podría volver a encontrar a la verdadera Lara entre tanto odio? Maldito Kraken. A él no lo había doblegado y con ella lo estaba consiguiendo. El terrible secreto que guardaba podría ayudar pero quizás hiciera más daño desvelándolo en el momento erróneo. Debía esperar y saber al cien por cien la misión encomendada de Lara. Sólo así podría actuar seguro y decidido.

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Llegaron a casa. Jonghyun vivía en frente de Yonghwa así que sólo se despidieron con un gesto desganado. El moreno se paró al ver algo en el suelo. Un papel estaba sobresaliendo por debajo de la puerta. Jonghyun miró hacia atrás para que ninguno de ellos viera como se agachaba y recogía el sobre. Sin más sacó sus llaves y entró cerrando de un portazo. Lo que leía no lo tranquilizó en absoluto, sin embargo, asintió mentalmente a la petición escrita y volvió a abrir para irse sin hacer ningún tipo de ruido.

-Jamás pensé verte de nuevo... Mi fiel Camaleón- Esa irónica voz le produjo un cierto resquemor. Demasiado tiempo sin escucharlo. Ahora no deseaba tenerlo muy cerca y menos con la misión de separar a Lara de él.

-Yo ya no soy ese Camaleón. Él murió cuando abrió los ojos. Cuando se dio cuenta de quien era el gran Kraken- No iba a flaquear frente al poderoso “padre” jamás lo hizo. Ese día no iba a ser una excepción.

-Ya veo...

-Dime ¿Qué quieres? No, mejor. ¿Qué pretendes que haga Lara?- Al preguntar aquello se vio rodeado, no sólo por Kraken, si no por un grupo de tipos encapuchados.

-Eres bueno descubriendo cosas, eso te lo dejo a ti. Ahora voy a decirte algo mejor ¿Recuerdas por qué te fuiste?- Sacó un cuchillo mientras decía eso. Con esmero comenzó a limpiar sus uñas.

-Descubrí quien eras. Sé quien eres. Y sabré siempre quien serás

-Ahh, no deseas recordar la verdadera razón... Te la diré: Te fuiste al ver como Lara elegía la organización antes que a ti. Intentaste probarla, yéndote y creyendo que se iría contigo sin pensarlo dos veces. Pero no fue así ¿Verdad?- Dos de los hombres se acercaron a Jonghyun para pasar sus brazos por la espalda y que no se pudiera mover. Luego uno de ellos golpeo la parte de atrás de su pierna dejando que cayera al suelo, de rodillas, frente al Kraken.

-Siempre tergiversando todo a tu conveniencia... Recuerda que aún puedo desvelar la verdad. Y a Lara no le gustará...

-¿En serio se lo dirás? Entonces... ¿Por qué no lo has hecho hasta ahora?- Jonghyun tragó saliva ante aquella pregunta. Dios, tenía razón. Si ella supiera la verdad quizás su mundo cayera por completo y traerla a la realidad sería algo imposible ¿Qué debía hacer?

-Eres un desgraciado- No lo pensó. Escupió fuertemente la cara del hombre que ponía aquel cuchillo en su mandíbula.

-Jajaja me decepcionas- Dijo limpiándose las mejillas. -Pensé que eras más listo. Quizás si no hubieras venido solo...

-¿Quién te ha dicho que he venido solo?



Capítulo 8: The Seeker



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