sábado, 25 de enero de 2014

Los hijos del Kraken XX

Antes que nada comenzaré con lo que os avisé, en la cabecera de todas las entradas aparecerá esta explicación para quede claro todos los puntos a los que están sometidas las licencias de mis escritos.


Reconocimiento – NoComercial – SinObraDerivada (by-nc-nd):
 No se permite un uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas.
Como bien explica:

 
  • 1º No se puede sacar dinero de ella, ya que es mía y hecha sin fines lucrativos. 
  • 2º No se pueden hacer adaptaciones de ningún tipo sin el consentimiento del autor, o sea, yo. Una adaptación es toda aquella que tenga similitudes con la historia original en un 80% o la trama sea la misma. En caso de ambas es directamente un plagio.
  • 3º No se puede compartir la obra o fragmentos de la misma sin los créditos pertinentes, sobretodo sin siquiera avisar al autor.

 
    El contenido de este blog está sujeto a esta licencia. Todas las historias de ficción que aquí muestro son totalmente inventadas por mí -Laura Ramírez Patarro-, los personajes reales que aparecen en ellos son varios idols del kpop y por tanto no son míos y se pertenecen a sí mismos. Todo lo que ocurra en estas historias es ficticio (a parte de las características físicas de los personajes reales que aparecen en ella), cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
    Aclarado esto, la entrada comienza ahora mismo...



    ---



    Bueno pues... qué decir, esto se ha terminado mis pequeños...
    Agradezco a la gente que ha estado ahí desde el principio, apoyándome y, por qué no, a la que se ha ido incorporando a esta gran familia. Quizás no sea el mejor momento pero me gustaría dejar claro que el apoyo se traduce en comentarios, porque son estos los que alimentan mis ganas de escribir, con ellos puedo saber que la gente disfruta con lo que hago, que opina abiertamente sobre lo que brindo y me hace muy feliz. 
    Dicho esto... os dejo el final porque como mejor me expreso es a través de mis historias. Un besazo a todos ^^
    Espero comentarios laaaaaaaaargossss jajaja es broma, sólo quiero vuestra impresión y emociones sobre este fic en general...



    Capítulo 19: Encajar la derrota





    Capítulo final: ¿Y ahora, qué?

    -Hoy es el día. Todo está al fin preparado. Cuando alcemos nuestra voz se oirá y todos esos desgraciados que nos han oprimido nos temerán. Haremos justicia hijos míos. Hoy será un día para recordar- Su voz retumbó por todo el almacén abandonado.

    Un discurso corto pero conciso era el que gritaba el Kraken a todos sus hombres. El final de su venganza llegaba. Al fin todos los que acabaron con su padre pagarían su despropósito. Una nueva era comenzaba y no se quedaría ahí. Tenía como objetivo hacer lo mismo con todos los que, para él, no eran dignos de seguir viviendo a costa de los demás.


    Si sus ideas hubieran sido enfocadas a la verdadera justicia quizás, y sólo quizás, su enfoque sería visto de otra manera. Sin embargo, él ya estaba perdido, la venganza lo había consumido tanto que no distinguía entre el bien y el mal. Había rebasado el límite y ya no podía dar marcha atrás. Saliera bien o mal, su mente estaba preparada para lo que fuera a ocurrir. Si debía morir lo haría, otro ocuparía su lugar. El nombre de Lara lo azotó y por un segundo sintió arrepentimiento. Ella era la única que lo retrasaba en sus intenciones, la que lo hacía pensar en lo que no quería. Iba a ser su gran día y ni su propia hija sería la razón para detenerlo. Todo terminaría pronto, muy pronto.

    -Lo siento Hee Jin-

    ---

    -Tu madre se llamaba Hee Jin. Siempre había sido una mujer excepcional. Amaba a tu padre por encima de todo- Le explicó Bi Hyuk, su ahora recién conocido tío.

    Después del shock que le provocó la revelación de Jonghyun no se lo creía, era una tras otra y dudaba ya hasta de su nombre. Fue Bi Hyuk el que decidió quedarse a solas con ella en la sala de mezclas y contarle todo lo que una vez le confesó su hermano. Yonghwa y el guitarrista esperaron fuera, ansiosos por saber si Lara podía salir de esa sin secuelas. Sabían que era fuerte pero la situación superaba hasta la persona más fría de la tierra. El cantante le preguntó a su amigo el cómo lo sabía y, mientras Lara conocía su pasado, Jonghyun le hacía saber a Yonghwa que saber el origen de Lara fue el porqué abandonó la organización, es más, le confió que mucho antes había conocido la otra cara del Kraken y que por esa razón temía severamente decirle la verdad a la muchacha.

    -¿Entonces?- Le preguntó Lara a su tío, con un hilo de voz.

    -Entonces Jae Hyuk le confesó lo que sentía por ella. Pero no fue lo único que compartió con ella. Le habló de sus ideas, de sus intenciones. No sé que fue lo que pasó pero yo, poco después, me enteré de que eran amantes- Ella lo miró apenada, le dolía que su madre hubiera tenido algo que ver con alguien como el Kraken, irónicamente su padre. No soportaría que ambos fueran de la misma pasta. No podía sumar una nueva desgracia a todas las demás, era demasiado. Bi Hyuk notó su temor en los ojos y posó sus manos en los hombros de su sobrina. -Lara, al principio él tenía buenos intenciones; él quería ayudar a nuestro padre, quería hacerles ver a todos nuestros hermanos que lo que estaban haciéndole al viejo estaba mal- Era sincero y necesitaba que ella lo viera. -Simplemente se dejó llevar por la ira. Todos ellos querían a nuestro padre pero no vieron el daño que le estaban haciendo. La empresa era su vida y lo despojaron de ella. Pensaban, no, aseguraban que ya no era apto para seguir al cargo y la mayoría votó para quitarle la presidencia. Había trabajado toda su vida para ella. Les había dado el privilegio de formar parte de su familia y lo traicionaron- Lara comprendía entonces, ínfimamente a su progenitor. No excusaba las barbaridades que había hecho pero, en un comienzo, era comprensible su indignación. -Yo también me sentí como Jae Hyuk, lo vi algo muy bajo. Nosotros, sus verdaderos hijos lo apoyamos hasta el final e incluso propusimos otra reunión. El resultado fue el mismo. Nuestro padre no lo soportó y se dejó ir. Aún recuerdo ese día, y los ojos de mi hermano. En ese instante supe que el Jae Hyuk que conocía había muerto con mi padre- Estaba al borde del llanto, por respeto a Lara tragó fuerte y no cedió a sus emociones. Ella lo abrazó sin más. -Siento que hayas vivido todo esto, es culpa mía querida. No pude pararlo, no tuve el valor para traerlo de vuelta. En verdad lo siento, por eso y por no ir hacia ti mucho antes- Notó que la joven le frotaba la espalda, no le reprochaba nada, no iba a recriminarle nada.

    -Déjame preguntarte- Se apartó lo suficiente para mirarle a los ojos. -Sé que me dolerá pero lo necesito- Él la miró intentando ver si estaba segura de ello. Asintió cuando lo comprobó. -¿Qué ocurrió ese día, el día que murió mi madre?-

    -Ella se dejó llevar por las promesas de Jae Hyuk. Tu padre adoptivo luchó por su matrimonio, incluso aceptó tenerte sabiendo que no eras su hija. Por que lo sabía, desgraciadamente. El único error que cometió fue hartarse e ir a los brazos de otra: Jung Se Mi. El matrimonio Jung tampoco iba viento en popa por lo que se consolaban mutuamente. Entonces fue cuando Hee Jin se enteró de la aventura de su marido con la madre de Yonghwa. Perdió el norte tanto como mi hermano. Le pidió que hiciera algo descabellado y él no se negó en lo absoluto- Lara abrió sus ojos escandalizada. Su madre tuvo la desdicha de tenerla, fingir que era hija otro y encima sentía traicionada por su padre adoptivo cuando ella lo había estropeado todo mucho antes ¿en qué cabeza cabía tal aberración? -Ella, por supuesto, aún no sabía de lo que era capaz su amante así que al ver sus intenciones quiso arreglarlo... Jae Hyuk había citado a Yoo Suk y a Se Mi en el granero con la excusa de que necesitaba hablarles de algo. Con la mala suerte de que Hee Jin buscaba a su marido para aclarar las cosas e intentar recuperarlo. Había abierto los ojos a tiempo. Por lo que Yoo Suk se la encontró en ese granero, dispuesta a arreglarlo todo. Mi hermano pensaba que esa figura femenina era la de Jung Se Mi, pero después de detonar la bomba, avistó a una joven que corría hacia las llamas temiendo, correctamente, que su amando estaba calcinándose, esa recién llegada era Se Mi- La muchacha lo comprendió todo. El error, la locura de su padre destrozó dos familias, destrozó lo que aún quedaba de su humanidad. -Saber que la mujer que se quemaba con su enemigo era Hee Jin lo desquició por completo. Ahí surgió el Kraken, ahí surgió el monstruo-

    Lara no dijo nada más, volvió a abrazarse a Bi Hyuk. Dolía demasiado que su verdadero padre fuera capaz de tales atrocidades, pero le dolía más aún que su madre muriera a causa de sus delirios, por culpa de una venganza que todavía no terminaba.

    -Me consuela que tú no seas igual. Si fueras como él pensaría que mi sangre es veneno para los que me rodean. No necesito derrumbarme ahora, después de todo, en unos días terminará y quiero vivir por fin libre- Aclaró ella. Su tío sonrió, era fuerte, todos los Kwon lo eran.

    -Lara... te das cuenta entonces que BoA es tu hermana ¿verdad?-

    -¿Qué...- Entró en un trance repentino por unos segundos. No le había dado tiempo a pensarlo. -Ohh. Entonces con más motivo tenemos que sacarla del yugo de mi padre- Se convenció.

    -Tranquila, está protegida. Jonghyun la sacó hace muchos años de la influencia del Kraken. Si no fuera por ese granuja... no lo sabes, pero lo quiero como a un hijo, lo he criado como si lo fuera. No se lo digas, no quiero que se lo crea. Es muy vanidoso- Ella sonrió sincera. El ambiente se estaba relajando y lo necesitaba. -Tuvo la idea, junto con BoA, de que ella se infiltrara fingiendo no saber nada. Nos ha estado ayudando y arriesgándose por ti, por detenerlo a él y recuperarte. Pero no sabe que eres su hermana, te dejo al cargo de eso- Lara asintió, por mucho que se detestara ahora sabía que compartían más que ideales, su sangre era la misma. La protegería con su vida, como otras tantas veces pero con algo nuevo.

    -Está bien, quizás no le haga mucha gracia, no la he tratado muy bien estos últimos años. Yo pensando que cometía fallos, y todo era por eso... recuérdame también que le de un buen beso en la boca- Se rieron sonoramente, eso hizo que Jonghyun y Yonghwa entraran curiosos. Sin que nadie lo pronosticara Lara se abalanzó hacia Jonghyun dándole un fuerte abrazo. -Gracias por cuidar de ella. Gracias por intentar protegerme a mí también-

    A Yonghwa le azotaron los celos, sin embargo, no podía impedir que aquellas dos personas interactuaran. Tenían un pasado juntos, algo que los unía fuertemente y no podía, no quería, interponerse. Aunque le decepcionara que, aún sabiendo que no eran hermanos, Lara eligiera entonces a Jonghyun, debía aceptarlo. Quizás, lo suyo con ella, sólo fue una ilusión que al primer obstáculo se esfumó como un sueño.

    -Yonghwa, ven un momento- La voz de Lara lo alejó de cualquier conclusión, la miró fijamente mientras abría la puerta. -Necesito hablar contigo antes de que todo se convierta en un caos- No pudo negarse, la siguió.

    -Lara yo entiendo, así que no tienes que decirme na...-

    Se vio interrumpido por los labios de ella. Los atrapó sin más, no los movió en ningún momento. Era un beso casto que no fue profundizado por ninguno de los dos. Porque Lara así lo quiso y porque Yonghwa estaba shockeado. Al separarse la escuchó decir algo.

    -Lo siento, necesitaba hacerlo. Puede que lo tomes por una disculpa, eras el héroe de la historia y te tomé por un imbécil. No me gusta subestimar a la gente. Pero mi intención con esto es la de devolverte la de ese día, aquella vez me cogiste por sorpresa y quería pagarte con la misma moneda.- Él sonrió comprendiendo la indirecta. -Lo sé, soy muy rencorosa pero no lo pienses mucho. Sólo ha sido un pequeño impulso, por si morimos y esas cosas- Cómo una frase así podía sonar tan graciosa en sus labios. Bufó mientras la veía entrar de nuevo en la sala. Yonghwa acarició sus labios. Quizás no llegaran a nada pero verla tan entera hacía que todo lo demás no importara, incluso él mismo.

    ---

    Ya estaban en posición. BoA se había ofrecido de nuevo, conociendo al fin el parentesco que la unía con Lara. Esta se había negado rotundamente, no quería ponerla en peligro, pero sus dotes frente a la gente en sociedad eran bastante escasas así que Bo Ah salió ganando en aquella pelea, ella era la mejor fingiendo entre la gente. Ambas trabajaban juntas, como siempre debió ser. Se sentía feliz aún estando en la situación en la que estaba. Iba del brazo de Mr. Lee, siendo el acompañante del blanco principal del Kraken ¿Podría atentar contra su vida? ¿Podría ser abatida por su propio padre? Realmente no sabía qué tenía pensado Jae Hyuk pero no dudaba en que la quitaría del medio si entorpecía sus planes. Estaba dispuesta a averiguarlo por una vez en su vida.

    La operación consistía en localizar a cada objetivo y comunicárselo a los demás. Tanto Lara como ella eran las únicas que podían reconocerlos. También sabían que su padre no era estúpido, que se serviría de algo más contundente para no ser fácilmente detenido. Bi Hyuk habló de la posibilidad de que hubiera colocado una bomba, así que, mientras BoA se paseaba con Mr. Lee, Lara controlaba desde el anfiteatro. Era el sitio propicio, estaba en penumbra y dejaba la fiesta del piso de abajo completamente expuesta a su escrutinio. Dicho evento se producía en el más famoso salón de baile de Seúl. A ese magnate de los negocios le gustaba celebrar todo a lo grande, y aunque jamás había tenido descendencia se conocía lo mujeriego y presuntuoso que era. Por supuesto, no era excusa para ser ejecutado como lo tenía pensado el Kraken. Por mucho que hubiera hecho: quedarse con la empresa del señor Kwon, confabular con sus hermanos la sustitución del cargo en ella y terminar provocando la muerte del que fue como su padre, no debía ser abatido allí, aunque que se lo mereciera. Ajeno a todo esto estaba el equipo especial del comisario que investigaba los alrededores, los sótanos y los posibles lugares donde podría haber sido colocado el supuesto artefacto explosivo.

    -BoA- El pinganillo de la susodicha sonó, era la voz de Lara. -A las dos en punto tienes a Hyun. Lleva pelo y barba canos, unas gafas y un traje color tierra. No ha sido difícil reconocerlo, ese culo inexistente sólo puede ser de él-

    Bo Ah evitó reírse y miró hacia donde le había indicado su hermana. Ciertamente, allí estaba el sujeto descrito. Efectivamente, se trataba de Cifra. Asintió y Lara lo anunció a todos los operativos.

    -Primer objetivo confirmado. Lleva pelo y barba canos, unas gafas estilo vintage y un traje color tierra-

    Con ese método localizaron a la mayoría pero desconocían cuantos más secundaban la macabra misión del Kraken. Debían tener los ojos bien abiertos. En la fiesta entraron agentes encubiertos, cada uno tenía un objetivo asignado, al que debían vigilar concienzudamente.
    Sólo faltara que el Kraken, apareciera en escena amenazando a Mr. Lee; o Bi Hyuk, avisando de que habían encontrado una bomba. Lara, que recorría el anfiteatro medio oscuras esperaba alguna señal o algo sospechoso que la dejara actuar como tenía pronosticado si alguna de las dos situaciones se presentaba.

    El Seeker vigilaba la zona exterior, subido en la cornisa del edificio podía ver el movimiento de la gente que aún seguía entrando. Si veía algo fuera de lo normal se lo hacía saber a Lara, esta lo examinaba y, si lo reconocía, lo comunicaba a su hermana.
    Pensaron que todo había terminado cuando recibieron la noticia de Bi Hyuk: habían encontrado la bomba. Bien, los especialistas la desactivarían, así que disimuladamente debían evacuar a la gente bajo otra razón menos atemorizante.

    Lo que Lara, y ninguno de ellos, esperó fue aquel estratégico movimiento. De la nada salió alguien con un pasamontañas, justo de uno de los carteles en el fondo de la sala. Fue hacia Mr. Lee y con una pistola lo apuntó en la nuca. El hombre no supo qué hacer así que levantó las manos. La gente, al darse cuenta de la situación, gritó asustada. Cuando se disponían a huir se escucharon disparos al aire. Los demás hombres se descubrieron. Cada uno se situaba en una entrada a aquel inmenso salón. La gente estaba, prácticamente, retenida por ellos. Ahora se trataban de rehenes.

    Lara sintió el impulso de llamar su atención, daba por sentado que aquel encapuchado era el Kraken. Había movido ficha, y los había dejado en Jaque. Su mayor prueba se le presentaba y tenía que resolverla. El resultado, y su futuro, dependían de ello. Agarró su pistola y apuntó a la cabeza del enmascarado. Comenzó a sudar ante la idea de matar a su padre.
    Si lo hacía podría convertirse en lo que más temía, en el mismo. Si no lo hacía corría el riesgo de que el plan saliera mal y que el Kraken saliera de allí para pasar a la clandestinidad. Algo que, si pasaba, lo hacía inmune e imposible de detener.

    Dudó demasiado, cuando se quiso dar cuenta ese encapuchado no apuntaba ya a Mr. Lee, si no que agarraba a BoA por el cuello con un brazo y con el otro le ponía la pistola en la sien. El dilema se esfumó. No permitiría que su hermana fuera asesinada por su propio padre... Disparó, con todo el dolor del mundo disparó. En el momento que se encogía y abrazaba sus piernas con los brazos escuchó como sus compañeros revelaban sus identidades e impedían que aquellos hombres dispararan a diestro y siniestro apuntando con sus armas las cabezas de todos ellos.

    La situación parecía haber terminado... sin embargo, el grito de BoA llamó su atención y se asomó a la barandilla. Su hermana yacía al lado del cadáver, ahora con su rostro descubierto. Hyun sostenía el pasamontañas del sujeto. No era el Kraken, no era su padre. El joven la miró a los ojos y dedujo a la perfección lo que significaba aquello.

    -¡Todo ha sido un farol! ¡Presiento que Bi Hyuk y los demás corren peligro!- Chilló Lara antes de desaparecer de aquel sitio.

    Su última baza era Tower, él debía de haber actuado ya si se trataba de una estrategia de ese calibre pero no hubo ningún apagón, no cortó la comunicación de los pinganillos. La esperanza de que aquella llamada <donde le explicó que su madre seguía viva y que no lo había abandonado como le dijo el Kraken; que si se daba otra oportunidad y ayudaba a detenerlo, la vería, vería a su madre de nuevo> hubiera dado resultado. Si era así tenía que localizarlo, que le dijera lo que planeaba Jae Hyuk y que todo se resolviera de una vez.

    -Lara- Como un milagro, la voz de Tower apareció en el pinganillo. Paró en seco para cerciorarse que no estaba alucinando. -Están en la azotea. Jae Hyuk tiene a la madre de ese rockero y he recordado lo que me dijiste. No quiero más muertes. Ayudaré a desactivar la bomba, no te preocupes por ellos. Ve a salvar a esa mujer-

    -Tower. Gracias. Acabas de hacer lo correcto, nunca lo pongas en duda-

    Dicho esto retrocedió, su rumbo cambió ciento ochenta grados y ahora se dirigía hacia arriba. Donde Yonghwa había estado operando y donde, seguramente, Kraken había subido para amenazarlo con matar a su madre.

    Lo que vio al llegar era peor. Su padre agarraba a la madre de Yonghwa por el cuello y Cifra le apuntaba la cabeza con una pistola. No sólo estaba Kraken como enemigo, ese desgraciado estaba con él y sonreía como un condenado ¿Cómo demonios había salido del salón de bailes? Desgraciadamente, en una de esas, la vio. Sin demora se lo hizo saber a Jae Hyuk y a los demás presentes.

    -Mira a quien tenemos aquí...- Ella se enderezó y anduvo lentamente hacia ellos. -Lara, bienvenida a la fiesta- Su tono estaba lleno de sorna.

    -Hija, que bueno que hayas venido. Vas a presenciar el final de mi venganza. Ven, toma asiento y observa como se hacen las cosas-

    Como si no la tomaran en cuenta le ofrecían el puesto de espectador. La estaban subestimando, Jae Hyuk no sabía que, de ser por el farol, él ya estaría muerto. Obedeció mientras miraba a Yonghwa subido a la cornisa. Su mirada estaba perdida en los ojos de su madre y quizás paralizado por la posibilidad de perderla.

    Al ser llevada junto a la señora Jung la obligaron a ponerse de rodillas como ella. Su padre sacó una pistola y el que ahora apuntaba a Lara era Cifra. Se Mi acunó las manos de la muchacha con las suyas, intentaba calmarla. Increíble, se quedó fascinada por la endereza que procesaba aquella mujer. No quiso rechazarla y dejó que se las acariciara en señal de apoyo.

    -Elige- Pronunció el Kraken.

    -¡¿Qué?!- Yonghwa reaccionó sin creer lo que estaba escuchando.

    -Lara o tu madre. Una de ellas dos morirá, aquí, hoy-

    -Bueno, literalmente moriremos todos si no nos damos prisa jefe- Interrumpió Cifra.

    -Cállate-

    -Eso no sucederá, en estos momentos dicha bomba está siendo desactivada. Y el hombre que se ha hecho pasar por ti, padre, está muerto. Lo he matado pensando que eras tú- Le comunicó Lara con cierto tintineo.

    -¿Qué...-

    -Sí, yo también he elegido. Tú o mi hermana. La respuesta me ha venido sin pensarlo demasiado, papá- Le avisó amenazante Lara. Él la miró, por primera vez, con sorpresa.

    En ese momento, vio algo más que la mueca de su padre. Jonghyun aparecía detrás de ellos y por suerte Cifra no lo detecto como a ella. Le señaló que se iría contra su padre y, con un gesto, le indicó que protegiera a la señora Jung.

    -¡Ahora!-

    Lara cubrió con su cuerpo a Se Mi mientras Jonghyun pretendía aplacar al Kraken. Sin embargo, nada de eso ocurrió. Un disparo se produjo y Lara se temió lo peor. Alzando su cabeza hacia Yonghwa vio que estaba de pie, aparentemente ileso. Entonces se volvió hacia Cifra, sí, había disparado pero el brazo de Jae Hyuk le había agarrado el suyo desviando el trayecto de la bala. La mirada de Lara recorrió el brazo de su padre hasta llegar a su cuerpo. Una mancha de sangre se extendía por momentos en su abdomen. Le había alcanzado pero no se trataba de Cifra, ni de Jonghyun ya que el último venía desarmado y el primero apuntaba hacia otra parte. Miró por detrás de Yonghwa y avistó una figura en el edificio de enfrente, desapareció rápidamente y supuso que era un francotirador de la policía. Cifra estaba en shock por lo que no pudo reaccionar cuando Jonghyun lo desarmó y lo inmovilizó en el suelo.

    -Lara...-

    Olvidando quienes eran y en qué bando estaba cada uno, Lara fue hacia su padre. Este cayó de rodillas y sin aliento. La joven pudo ver que se iba, el gran Kraken moría frente a ella.

    -Yo..yo... yo sólo quería que vierais la verdadera naturaleza de la gente. No se puede confiar en nadie- Escupió sangre. Ya le costaba respirar. -De... de lo único que me arrepiento es de haber matado a tu madre... Lo siento. Cu... cuida de tu hermana-

    -No hables- No quería escuchar nada.

    -No. Aún... aún debo decirte... debo decirte... quien me ha disparado- Se ahogaba en su propia sangre y Lara casi sintió lástima. -Me arrebató lo que te hace libre, a ti y a todos mis hijos. Él... él es...- La curiosidad no ganaba a su incredulidad. No creyó en lo que dijo, ya había abierto los ojos y él los había cerrado. Estaba muerto.

    -¡Lara!- Era BoA. Se dirigió hasta ella y después de mirar por unos segundos el cadáver de su padre, se abrazó a Lara.

    -Perdóname Bo Ah, por como he sido contigo estos últimos años. Lo siento- Era lo único en que complacería al Kraken. Cuidaría a su hermana con la vida.

    -Ya no importa nada. Ya ha terminado todo-

    ---


    Dos semanas después

    -Digamos que te conceden la libertad condicional si colaboras con la policía. Es un pequeño esfuerzo que se te pide, Lara. Además, yo estaré ahí para lo que se te ofrezca, lo sabes-

    -Gracias tío. De verdad que muchas gracias- Lo abrazó.

    -Seguiremos investigando sobre el que mató a tu padre- Ella torció la boca. -Aunque se lo mereciera sabemos que hay un asesino suelto por la calle y la policía no lo puede permitir- Se puso serio y eso le causó gracia a Lara. Cuando se hacía el importante tornaba divertido y sonrió. -Ve con cuidado-

    Lara salió de la comisaría y justo al dar un paso fuera le sonó el teléfono. -Dime... Oh, muchas gracias. Nos vemos luego- Colgó y prosiguió su camino.

    ---

    -¡Chicos, cinco minutos!- Jungshin entró con muchos ánimos al camerino. Cogió su bajo y se lo colocó, no sin antes dirigirse de nuevo a sus compañeros. -¡Vamos a darlo todo hoy!- Y se esfumó por la puerta.

    -¿Qué demonios ha sido eso?- Preguntó Yonghwa que había dejado de practicar con su guitarra por la interrupción tan surrealista del maknae.

    -A mí no me lo preguntes- Se excusó Jonghyun. Este estaba sentado y se miraba al espejo retocándose el peinado.

    -Tiene novia- Aclaró Minhyuk. Tanto el cantante como el guitarrista se giraron hacia él. -El otro día lo descubrí en nuestro bar de encuentro, besuqueándose con ella. Y no, no es coreana- Dicho esto agarró sus baquetas y siguió a Jungshin.

    Los otros dos se miraron incrédulos. Y después del lápsus momentáneo decidieron negar y sonreír divertidos.

    -Venga, vámonos- Sugirió el líder. Jonghyun agarró su guitarra y se dispuso a hacerlo.

    La imagen de Lara apoyada en el quicio de la puerta los dejó inmóviles. -¿Tengo pinta de fantasma? Sé que no estoy en uno de mis mejores momentos pero tampoco estoy tan mal ¿no?- Yonghwa quiso disculparse por quedarse como estúpidos muñecos.

    -Ehh perdón es que...- Ella lo interrumpió poniendo una funda rígida en forma de guitarra, encima de la mesa donde él se hallaba. -¿Y esto qué...- Cuando Lara la abrió no pudo pronunciar más palabras.

    -Desde que la vi no pude pensar en otra cosa así que... Hablé con Tower y... ¡Tachán! ¡Tu guitarra está como nueva!- Exactamente. Se trataba de su guitarra.

    Yonghwa la admiró tocando cada parte antiguamente destrozada. Jonghyun se acercó con curiosidad y también quedó fascinado. Él no pudo lograr arreglarla, Lara era su nueva ídolo.

    -Lara esto...- Intentaba agradecerle, intentaba decirle que era lo mejor que le habían regalado en mucho tiempo. -Esto...-

    -Lo sé, lo sé- Sacó la guitarra, y tuvo el atrevimiento de colocársela después de quitarle la que llevaba.

    -Lara ¿Te irás después de esto, como nos dijiste ayer?- Preguntó Jonghyun. Yonghwa la miró también, atentamente. Luchaba por decirle que no lo hiciera pero no era nadie para impedírselo.

    -Esta noche tomaré una decisión. Tranquilo, lo sabréis primero que nadie. Ahora debéis iros a deslumbrar con vuestra música-

    Y así lo hicieron. Frente a un centenar de gente ellos se sentían libres, brindándoles la música que con tanto esfuerzo creaban. Sabiendo que entre el público estaba Lara. Los escuchaba como nunca antes. La canción “Now or Never” comenzó a sonar y ella sintió la misma sensación.





    Se encontró con sus sonrisas cómplices y en ese instante lo supo. Debía escoger un camino sin mirar por fin al pasado. Olvidando por completo qué la aferraba a él. Sí, aquel lugar era el propicio, con esos chicos esperando su respuesta. Sabía que fuera cual fuese la respuesta ellos estarían ahí siempre, como lo que eran, sus amigos, sus compañeros.

    Ya era hora de decidirlo: Elegir entre ellos dos e irse con el hombre que en verdad amaba; o vivir sola como lo había hecho hasta el momento, disfrutando por fin de la vida que jamás se le había concedido.

    Pero, como decía la canción, era ahora o nunca...





    ¿FIN?


    ¡¡Pues no!! ¡¡Esto no termina aquí mis queridos lectores... si resolvéis el acertijo que os pongo a continuación, la sorpresa será desvelada mañana!!


    "Dos personas estuvieron jugando a las damas. De cinco partidas, cada una ganó tres.
    ¿Cómo es posible?"


    Epílogo






    Permissions beyond the scope of this license may be available at http://el-mundo-de-lauralrp.blogspot.com.es/.